Bagnaia ya es una estrella y Quartararo un casi campeón

Parecía que iba a ser un paseo triunfal de Francesco Bagnaia hacia la victoria en el GP de San Marino y, aunque la consiguió, la sudó hasta la mismísima línea de meta. La culpa de ello la tuvo Fabio Quartararo, que es ya casi campeón tras un segundo puesto que le da un margen de 48 puntos de renta sobre Pecco con sólo 100 en juego. Aún no tendrá bola de título en la próxima cita, la de Texas, pero corriendo como lo ha hecho en el Marco Simoncelli la tendrá muy pronto.

Y es que cuando el francés se puso segundo en la decimocuarta vuelta, tras deshacerse primero de Jorge Martín, que se cayó después, y de Jack Miller, que fue el que más decepcionó, se encontraba a 2.7 de la cabeza y la carrera estaba vista para sentencia, pero que va. El francés llegó a recortar su desventaja a dos décimas en la úitima vuelta, pero en ella no tuvo opción de meter rueda al italiano.

El de Ducati apostó por el blando trasero y el de Yamaha por el medio, con lo que llegó más fresco de gomas Fabio a la parte final de la carrera, por Pecco ya es una estrella que no se pone nervioso ante nada y que sabe gestionar los finales de carrera como si llevara diez años en la categoría. Además, haberle aguantado siete ataques en las tres últimas vueltas a Marc Márquez la semana pasada, en Alcañiz, seguro que le hubiera dado alas en caso de tener que defenderse también ahora. No hizo falta, porque cruzó la meta con 364 milésimas de ventaja sobre un líder que con este magnífico segundo puesto sólo sufrió un rector de cinco puntos.

Ellos dos dieron el máximo que podían dar y no fueron los únicos que brillaron, porque tras ellos asombró Enea Bastianini con una enorme remontada desde la duodécima plaza de la parrilla hasta su primer podio en MotoGP. El campeón de Moto2, además, marcó varias vueltas rápidas de carrera y firmó adelantamientos de todos los colores, siendo probablemente el más espectacular el que le hizo a Aleix Espargaró en el curvone, rondando los 250 por hora.

Tras los tres del podio, el cuarto y primero de los españoles fue Marc Márquez, que se aprovechó en la última vuelta de la pasada de Joan Mir a Miller con ambos un poco colados para auparse a la cuarta plaza a pocas curvas del final. Quinto cruzó la meta Mir, pero al de Suzuki le sancionaron con una posición por exceder los límites del trazado en la última vuelta, así que sexto para él por detrás de un Miller que perdió una ocasión extraoridanria de quedar bien ante sus jefes de Ducati, porque rodó muchas vueltas por delante de Quartararo, pero llegado el momento no fue capaz de contenerle y se fue para atrás como los cangrejos.

Otro que querrá olvidar pronto esta carrera es un Álex Rins que volvió a irse al suelo en plena remontada. Llegó hasta la quinta plaza y se le veía con opciones de ir a más, pero quedó fuera de combate en la vuelta 18. Martín y Lecuona también se cayeron. El madrileño lo hizo cuando iba cuarta y, aunque reanudó la marcha, acabó retirándose después de ser sacionado con dos vueltas largas. Cumplió la primera y antes de hacer la segunda enfiló hacia boxes. Maverick Viñales, por su parte, fue 13º y Álex Márquez 15º.

No tuvo aquí tampoco una gran carrera un Valentino Rossi que sólo pudo ser 17º, pero se llevó el cariño en la vuelta de honor de los 25.000 aficionados que había en la grada, la mayoría vestidos de amarillo y con amado #46. Lo hecho en el pasado hace que se le perdone su mal año, que por algo es y será Patrimonio de la Humanidad.

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