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Comparativa Honda Civic Type R GT vs. Hyundai i30 N Performance: El príncipe está cerca de destronar al rey

El Honda Civic Type R y el Hyundai i30 N Performance son dos de los compactos deportivos más suculentos que podemos encontrar hoy en día en el mercado. Uno es radical y llamativo, el otro equilibrado y divertido. Puede que ambos sean tracción delantera y guarden numerosas similitudes, pero lo cierto es que son dos productos completamente distintos que únicamente se parecen en una cosa: su capacidad para ponernos la piel de gallina curva tras curva.

Rival de modelos como los mismísimos Renault Mégane RSHonda Civic Type R o Peugeot 308 GTI, desde Hyundai siempre han declarado que no querían hacer el compacto más rápido del Ring, pero sí el más manejable en el día a día y, a la vez, el más divertido a la hora de salir a la pista. Por el contrario, los chicos de Honda querían un modelo radical, cargado de tecnología y que fuera el mejor en Nürburgring Nordschlife y otros tantos circuitos.

Cada uno tiene sus pros y sus contras, como todo en esta vida, pero a fin de ser más concretos vamos a centrarnos en los cinco puntos clave en los que sobresale un modelo frente al otro. Como de costumbre, podéis leer la prueba individual de cada modelo pinchando sobre los enlaces del inicio del post, en ellas encontraréis todos los detalles de cada compacto y una extensa galería de imágenes de los mismos.

Siéntate, ponte cómodo… ¡Y gas a fondo!

 

Hyundai i30 N Performance

1. El i30 N esconde en sus entrañas el motor que su chasis necesita y el chasis que su conductor desea. No es el más rápido sobre la pista, pero es un coche que te va a encantar si eres de los que está buscando un compacto juguetón, divertido, potente y que transmita sensaciones, pero que también necesites usar para tu día a día, porque a pesar de su puesta a punto deportiva, la suspensión, la dirección y la transmisión son suficientemente cómodas como para disfrutar del modelo tanto entre el tráfico diario como en una carretera de montaña. No te va a defraudar prácticamente en ningún punto. En su primer hot hatch Hyundai ha puesto toda la carne en el asador para desarrollar un producto equilibrado que sea capaz de cautivar al público.

2. Otro de los puntos fuertes del i30 N es su capacidad de personalizar múltiples parámetros del vehículo para tener lo que quieres, cuando quieres (hay cerca de 2.000 combinaciones posibles). Al ofrecer una gran variedad de opciones de personalización, el i30 N es un hatchback bien equilibrado; brinda rendimiento y practicidad para conseguir las mejores sensaciones para el conductor. Existen cinco modos de conducción: Eco, Normal, Sport, N y N Custom, los cuales pueden ser seleccionados a través de dos botones ubicados en el volante.

Los diferentes modos cambian por completo el carácter del vehículo, ya que modifican los parámetros de alto rendimiento del motor, los amortiguadores, el control electrónico de seguridad (ESC), el diferencial electrónico de deslizamiento limitado (E-LSD), el sonido, la dirección y la función Rev Matching. Además, el conductor puede seleccionar el botón Rev Matching en el propio volante para incrementar las revoluciones del motor cuando se cambia desde una marcha más alta a una más corta, mientras que el Launch Control ayuda a lanzar el coche lo más fácilmente posible controlando el par del motor.

3. Si hay algo por lo que criticar a este compacto es por su discreto exterior en comparación con el Type R. Lo mismo ocurre en el interior, donde apenas encontramos sutiles diferencias respecto al resto de Hyundai i30. Sin embargo, esto es fabuloso, pues además de ser realmente cómodo y ergonómico, para el interior se han utilizado materiales blandos y duros en tonos oscuros para crear una apariencia visual limpia y sencilla en todo el vehículo, otorgando a su interior una sensación de deportividad y calidad muy interesante. Puede parecerte algo sobrio y carente de radicalidad en comparación con su rival, pero la sensación visual de calidad y el tacto de los materiales quedan bastante por encima de los del Honda Civic Type R.

4. Las sensaciones del i30 N son únicas y vienen acompañadas de un sonido del motor más natural y provocativo que en el caso del Type R -y eso que este incluye el triple escape “mágico”-, incluso desde el exterior del vehículo. Este compacto es un baile para dos, coche y conductor, conductor y coche. Las acciones y reacciones van en ambas direcciones y, a pesar de no ser el más rápido o el más preciso, sí que es el que más opciones te ofrece y el que más comunicación te transmite. No quiere que arrases en los tiempos o llegues el primero, quiere que disfrutes del camino y, desde luego, lo consigue.

5. El precio es otra de las grandes bazas del Hyundai i30 N Performance, pues al ofrecer dos posibilidades mecánicas, lo cual también es todo un acierto, el precio de partida se encuentra por debajo de los 30.000 euros gracias a los 6.000 euros de promoción con los que cuenta el modelo. Para esta versión Performance de 275 CV, el precio de partida con descuentos es de 32.050 euros, un precio realmente atractivo para lo que ofrece tanto en prestaciones como en calidad, sensaciones y equipamiento. El Type R, por su parte, sí que es cierto que ofrece mayores posibilidades de equipamiento opcional.

Honda Civic Type R GT

1. La principal diferencia con sus rivales es que ninguno de ellos es tan atractivo y provocador como el nuevo Honda Civic Type R. Con la llegada de esta nueva generación, añade unaestructura aerodinámica más completa que su antecesor, aunque también es algo más discreto. El diseño del nuevo Civic Type R se podría definir como atrevido, radical o incluso extremo. No pasa desapercibido en ningún momento, convirtiéndose en el arma perfecta para ser el centro de todas las miradas en la calle. Esto puede ser algo bueno o malo, depende de los gustos, pero lo que está claro es que el tipo de persona que se compra un Type R está comprando su diseño, esa mirada voraz o ese juego de llantas de aleación de 20 pulgadas con unos prominentes frenos firmados por Brembo.

2. La radicalidad está presente tanto en el exterior como en el interior del vehículo, pero pone la guinda del pastel lo que se esconde en el vano motor. En realidad, hablamos del mismo motor TURBO VTEC de 2.0 litros del Type R de la generación anterior, pero la respuesta se ha mejorado gracias a la optimización de la ECU y lo cierto es que hablamos de un coche explosivo con respuestas inmediatas. Empuja con fuerza incluso en sexta velocidad, subiendo rápidamente hasta el corte de inyección. Es firme, directo y casi perfecto para darle cera, quizás demasiado, y es por ello que no resulta tan juguetón.

Mención especial merece el sistema de sincronización de marchas que trata de imitar el ‘punta-tacón‘, con el que conseguimos una conducción más confortable y suave (se puede desconectar si te gusta practicarlo tú mismo). Este se encarga de igualar el nivel de revoluciones en el momento del cambio, para garantizar la máxima conexión entre el coche y la máquina.

Es un coche revoltoso al que le gusta que le den caña. Su hábitat natural son las carreteras reviradas y repletas de curvas, es aquí donde más disfrutamos gracias a su cambio manual de seis velocidades y un contundente sonido de su triple salida de escape. Adicionalmente, podemos optar entre tres diferentes: Comfort, Sport y +R, este último creado para conseguir el máximo rendimiento en circuito. Según el modo que elegimos podemos modificar la amortiguación adaptativa, la dureza de la dirección, el tacto del cambio de las marchas y la respuesta del acelerador, pero no es tan personalizable como el Hyundai.

3. Su capacidad de tracción es única y sus frenos resultan más que contundentes. El Type R opera en un plano al que nunca creerías que lleva un tracción delantera y deja claro que está orientado hacia la filosofía de llegar el primero. Gracias a ello, prácticamente toda la potencia del motor es aprovechable, bastante más que en muchos rivales menos potentes, y el diferencial autoblocante trabaja en perfecta sintonía constante con el control de tracción. Como decía, es casi perfecto, pero claro, a cambio sacrificarás algo de diversión. Lo mismo ocurre con los frenos firmados por Brembo, los cuales resultan muy eficaces y resisten de manera excelente a la fatiga, son uno de los mejores puntos del coche.

4. Su relación tamaño/peso es indudablemente de las mejores. Si bien es cierto que, por ejemplo, un Peugeot 308 GTi es 100 kilos menos pesado, también hay que señalar que este es más pequeño. La última generación del Civic ha crecido bastante y es de los más grandes entre los compactos, tanto que la variante sedán se muestra incluso como sustituta de la berlina Accord. Esto tiene sus pros y sus contras, pero a pesar de su mayor tamaño es tan manejable o incluso más que el resto de sus rivales, ofreciéndote adicionalmente un mayor espacio para los pasajeros y un espacio de carga superior. Podéis ver las cifras en comparación con el Hyundai i30 N en la tabla inferior.

5. Más sabe el diablo por viejo que por diablo. La experiencia es algo que no podemos olvidar y el primer Civic en recibir el nombre ‘Type R’ estaba basado en el Civic sexta generación (EK), la cual data de 1997. Desde entonces, han pasado nada menos que dos décadas en las que el modelo se ha ido puliendo hasta convertirse en la excelente máquina que conocemos hoy en día. Aunque es innegable que Hyundai ha hecho un trabajo excelente en su primer modelo de alto rendimiento y ha reclutado a numerosas personas de otras marcas para su desarrollo, no podemos olvidar que estamos ante el primer ejemplar de toda una saga a la que todavía le quedan muchas entregas por estrenar.

Tabla comparativa

Modelo Honda Civic Type R GT Hyundai i30 N Performance
Largo 4.557 mm 4.335 mm
Ancho 1.877 mm 1.795 mm
Alto 1.434 mm 1.451 mm
Batalla 2.699 mm 2.650 mm
Vía delantera 1.599 mm 1.556 mm
Vía trasera 1.593 mm 1.564 mm
Altura delante/detrás máx. 980 / 910 mm 1.010 / 960 mm
Anchura delante/detrás máx. 1.450 / 1.400 mm 1.430 / 1.370 mm
Espacio piernas delante/detrás máx. 1.110 / 870 mm 1.120 / 800 mm
Capacidad maletero 420 (1.290) litros 395 (1.301) litros
Peso 1.380 kilos 1.504 kilos
Coeficiente aerodinámico N.D. Cx 0,30
Neumáticos delanteros 245/30 R20 90Y 235/35 R19 91Y
Neumáticos traseros 245/30 R20 90Y 235/35 R19 91Y
Suspensión delantera McPherson McPherson
Suspensión trasera Paralelogramo deformable Paralelogramo deformable
Frenos delanteros Discos ventilados (350 mm) Discos ventilados (345 mm)
Frenos traseros Discos macizos (305 mm) Discos macizos (314 mm)
Diámetro de giro entre bordillos 11,78 metros 10,6 metros
Motor 2.0 VTEC Turbo – 4 cil. en línea 2.0 T-GDi – 4 cil. en línea
Cilindrada 1.996 cm³ 1.998 cm³
Potencia 235 kW (320 CV) @ 6.500 rpm 202 kW (275 CV) @ 6.000 rpm
Par 400 Nm @ 2.500 – 4.500 rpm 378 Nm @ 1.750 – 4.200 rpm
Transmisión Manual 6 velocidades Manual 6 velocidades
Aceleración (0-100 km/h) 5,7 segundos 6,1 segundos
Aceleración (80-120 km/h) 3,1 segundos 3,6 segundos
Vel. Máxima 272 km/h 250 km/h
Consumo (urb./extraurb./comb.) 9,8 / 6,5 / 7,7 l/100 km 9,7 / 5,7 / 7,1 l/100 km
Emisiones CO2 176 g/km de CO2 (Euros 6) 163 g/km de CO2 (Euro 6)
Capacidad depósito 46 litros 50 litros
Puntuación EuroNCAP 5 estrellas 5 estrellas
Precio mín (gama sin desc.) 38.400 euros 30.400 euros (N)
Precio máx. (gama sin desc. ni extras) 41.600 euros (GT) 34.400 euros (N Performance)

Conclusiones

El Hyundai i30 N es el último en sumarse al extenso listado de compactos que podemos encontrar en el mercado, pero la firma coreana ha sabido jugar muy bien sus cartas y, a pesar de ser el heredero más joven de la corona, me ha conquistado. Desde luego, si en Hyundai siguen por este camino, se van a quedar cerca de destronar al rey -si es que no llegan a hacerlo-. Es cierto que no es tan radical como el veterano Civic Type R, cuyas cifras de potencia, contundencia y tracción siguen siendo las mejores del segmento de los Front Wheel Drive, pero por chasis, dimensiones y puesta a punto resulta bastante más juguetón y manejable en el día a día.

No podría decir que haya un claro ganador entre estos dos compactos, pues me parecen dos productos enfocados a un público ligeramente distinto. Si buscas una verdadera locura de coche que gire cabezas a su paso, deberás optar por el Civic Type R, mientras que si prefieres un coche para el día a día capaz que también sea capaz de poneros los pelos de punta a ti y tus acompañantes los fines de semana, ese es el Hyundai i30 N. No es tan perfecto como el ‘japo’ ni tan bruto en reacciones y empuje, pero precisamente ahí radica la diferencia entre llegar el primero o ir sin prisas disfrutando del camino.

Quizás no se trate del final feliz, quizás se trate de la historia…

Galería de imágenes



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