«Con todo lo que se ha dicho de mí me quedo con que tengo unas pelotas muy grandes»

Cara de ilusión, pero también de tensión. Y es que Alonso sabe que la que está a punto de empezar no será simplemente una carrera más en su larga trayectoria. Nunca se ha enfrentado a nada igual y se siente con la responsabilidad de no bajar el listón, de demostrar que son pocos los pilotos que pueden enfrentarse a todo tipo de disciplinas siendo competitivo en cada una de ellas. El Dakar le espera a dos días vista y AS, junto a un grupo reducido de medios, charla con él para conocer su estado de ánimo en la previa del rally más duro del mundo.

-Ya ha heho el ‘shakedown’ con Coma y el Toyota, en dos días empieza una de las mayores aventuras de su carrera, ¿cómo se siente, algo de nervios?

-No, por ahora sigo bastante tranquilo, supongo que los nervios llegarán el día de empezar o cuando lleguen momento de tensión, pero hasta ahora todos los preparativos han sido normales, sin ningún contratiempo, todo lo esperado. Así que estoy tranquilo, sabiendo la dificultad del reto, pero también asumiéndolo con humildad y la competitividad que todos tenemos dentro y que saldrá a relucir a las primeras de cambio.

-¿Se hace larga la espera? Llegó el día 28…

-Sí, llevamos ya una semana aquí para adaptarnos, para comprobar el coche… Un día es la caravana, que tienes que poner todo en su sitio, la comida, la bebida… porque vas a estar con ella 15 días; preparar el saco de dormir para la etapa maratón… Son todas cosas nuevas que las vivo con mucha intensidad porque tengo que conocerlas todas desde cero, mientras mis compañeros están relajados en la piscina porque ellos ya saben lo que va a llegar mañana y para mí es un poco de ansia (ríe). También me intento relajar, dormir mucho, comer bien, porque todo eso se va almacenando. El día que comienzas a tener cansancio y sueño ya no hay vuelta atrás, vas estar cansado el resto del Dakar. Así que empezar con algo extra en el bolsillo es importante estos días.

-¿Le ha sorprendido algo de Arabia, le ha dado tiempo a ver algo?

-No mucho, siempre he estado cerca del hotel. Estoy intentando absorber todo lo que me cuentan mis compañeros y, sobre todo, descansar para llegar al cien por cien al comienzo.

-¿Ha asimilado ya dónde se mete?

-Soy consciente de que no hay mucha gente ni que lo intente, ni que se le pase por la cabeza empezar un Dakar sin haber hecho nunca una carrera fuera del asfalto. Van a ser 15 días de experiencias, cada día dará casi para escribir un libro de lo que ocurre dentro del coche con Marc (ríe). Pero estoy listo para disfrutarlo y para ser lo más competitivo posible, creo que la segunda semana puede ser el momento donde puedas tener un poco más de confianza y se hace una selección natural de la carrera. Salen 60 o 70 coches, pero luego van quedando 30 0 40 y 10 o 15 que sean competitivos. Hay que intentar siempre estar en ese embudo, estar entre esos pocos elegidos que pueden acabar, y en la mejor posición posible.

-¿Qué estrategia tiene planificada para poder llegar hasta esa fase?

-Un poco la lucha interna que tendremos en las primeras etapas es ser bastante conservadores, no tomar riesgos innecesarios que puedan comprometer el resto del rally, pero tampoco aflojar demasiado, porque si empiezas a quedarte fuera de los 10-15 primeros, sales de minuto en minuto, con mucho polvo, el riesgo aumenta con la visibilidad más baja como me pasó en Marruecos. Así que no tienes que arriesgar, pero tampoco ir muy lento, porque sino te quedas fuera de ese tren de cabeza, por lo que intentaremos medir estos riesgos y tener un buen comienzo que ayudaría a la confianza.

-¿Nota el reconocimiento de la gente y de estar haciendo algo increíble en el automovilismo?

-De la gente de aquí seguro, porque conocen la dureza del Dakar, de la disciplina en general. Desde el primer día, todo el mundo de aquí me ha acogido con los brazos abiertos y me han ayudado en todo lo que podían. Tanto Carlos, como Nani o los compañeros de equipo, cualquier cosa que me pueda ser útil me lo dicen. Ha sido un compañerismo muy bienvenido. Desde otras disciplinas no sé cómo se verá, imagino que un poco una locura, como que el Dakar es algo fuera de los pilotos de circuito y quizá ni les va ni les viene. Entre los que saben de la carrera sí he notado mucho reconocimiento.

-De todo lo que se ha dicho de usted hasta ahora, que tiene unos huevos muy grandes, que es un producto de marketing, que viene a divertirse ¿con qué se queda?

-Con que tengo unas pelotas muy grandes… (risas). Marketing no lo necesito y me divertiría más en otra disciplina que está dentro de lo que haces.

-¿Cómo maneja toda la expectación que se ha levantado con su aventura en el Dakar?

-Creo que todos tienen mucha información para entender que este es otro mundo y que mi nivel de competitividad va a ser diferente aquí que en los circuitos y que tengo que aprender mucho. La expectación siempre está ahí, vivo con ella. Cada día que me levanto con cualquier cosa que haga tengo diez ojos para ver cómo las hago. Si voy a entrenar, todo el mundo que está alrededor del gimnasio ve los ejercicios que hago porque piensan que así les va a ir mejor; cuando hago una carrera de karts tengo 15 cronómetros en cada vuelta hago y no puedo tomarme ni una para respirar… Así que me vida es muy estresante en ese sentido porque siempre se espera mucho de mí.

-Se ve que está disfrutando de estas experiencias… ¿Se trata de disfrutar cada día a día y luego ver la posición en la que ha quedado?

-Sí, es un poco en ese sentido. Intentar disfrutar siendo lo más rápido posible, intentar un buen día con Marc, porque el copiloto importa mucho también aquí y te puede ahorrar diez minutos, o te los puede hacer perder si entras en una espiral negativa de perderse o no encontrar bien los caminos. Hay que tener una buena conexión y poco a poco ver dónde estás, es parte de la aventura y hay ganas de hacerlo bien.

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