El fascinante funcionamiento de un motor a través de una culata transparente

Los motores de combustión interna son máquinas fascinantes. Su baile mecánico es hipnótico, pero es un baile íntimo, oculto a la vista. Es lógico: todo lo que ocurre en un motor está lubricado por aceite, sucede a gran velocidad, y está recubierto en metal para soportar la intensa fricción entre sus piezas. Ese es el motivo por el que los motores no son transparentes. Sin embargo, en nombre de la ciencia, el canal de YouTube de Garage54 ha decidido instalar una culata transparente en el motor de un Moskvich 412, y ver qué sucede.

Estamos hablando de una culata, no de una tapa de balancines. Es un motor con precámaras de combustión y válvulas empujadas por varillas. Por tanto, la culata no deja de ser una simple «tapa» en la que se alojan las cámaras de combustión y las bujías. Ha sido fabricada a partir de un grueso bloque de plexiglas, en el que se han moldeado con una «dremel» las cámaras de combustión y se han fabricado unas roscas para las bujías. Una vez todo está atornillado, el motor arranca sin aparente dificultad.

No es la primera vez que vemos un vídeo como este, pero siempre resulta fascinante y refrescante.

Con cámaras de alta velocidad es posible ver la explosión de la mezcla de aire y combustible, cómo la chispa la enciende, y cómo los pistones suben y bajan de forma acompasada. De hecho, pueden comprobar cómo uno de los cilindros no enciende la mezcla adecuadamente, porque su chispa no es todo lo fuerte que debiera. No obstante, el plexiglas no está diseñado para soportar las temperaturas de la cámara de combustión – es plástico, en el fondo – y comienza a burbujear, concluyendo el experimento.

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