En Rusia las firmas chinas siguen sin despegar

La crisis en Rusia está provocando una enorme crisis internacional que afecta a casi todos los sectores, desde el energético a la alimentación o, centrados en lo nuestro, el sector del automóvil. Las sansiones han conseguido hacer retroceder la industria local más de 20 años y es solo el inicio.

Sin chips ni tecnología importada de otros países, las marcas locales no pueden producir vehículos actuales y por eso en Lada han lanzado el Granta «anti-sanciones» sin airbags, ABS o ESP, y con un motor de 1,6 litros Euro 2. Muchos pensaban en que las marcas chinas cubrirían ciertas carencias pero no está ocurriendo.

Mientras China está intentando llenar de unidades el mercado ruso y aprovechar el hueco que han dejado las marcas europeas, los usuarios rusos están siendo muy cautos retrasando la compra de coches hasta más o menos intuir que ocurrirá en un futuro cercano (muy impredecible dicho sea de paso).

A la mayor paciencia de los rusos se une también la devaluación del rublo; por más que haya muchos medios indicando que el rublo está más fuerte que nunca, lo cierto es que antes con medio millón de rublos te llevabas un Lada Granta moderno y bien equipado, y ahora la opción abaratada arranca por los 700.000 rublos aunque en algunos casos se ofrecerá una ayuda directa a la compra.

Con una oferta muy limitada de modelos, algunas marcas chinas como Haval, Great Wall, Chery o Geely tratan de hacer su particular agosto lanzando nuevos modelos en el país. Lo malo es que los precios nada tienen que ver con los de antes y en las mentes de los rusos todavía están los recuerdos de tiempos anteriores en los que por dos millones de rublos te llevabas un Volkswagen Tiguan y no un crossover del segmento B chino.

Con todo parece que el mercado ruso no terminará copado a corto plazo por la influencia china, y son los propios usuarios los que tiran del mercado de ocasión para importar de países fronterizos algunos vehículos de marcas más reconocidas. Para ello el gobierno permitirá la importación sin tantas trabas como antes, y ya están viendo algunos empresarios negocio en esto.

Algunos emprendores han visto como algunos países como Arabia Saudí o Emiratos Árabes Unidos pueden servir de concesionario para el cliente ruso. Cada importación es individual y con pago por adelantado, y por más que suene bien, los vehículos para esas regiones no tienen la misma preparación que los que deben sobrevivir en Rusia, algo que notarán el próximo invierno. El modelo más deseado es el Toyota Land Cruiser Wagon.

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