Espargaró asume el mando

No hay tiempo para el descanso. Honda comienza una nueva etapa y la vida sigue mientras Marc Márquez asume una nueva intervención. La cuarta en su brazo, en menos de dos años y la que, esperan, pueda poner fin a los muchos problemas físicos que ha ido arrastrando. El ilerdense sufre una rotación del 33% en su húmero que, a parte de no permitirse pilotar con soltura, puede complicar su vida diaria. Por eso, es tiempo de parar, decir adiós a MotoGP por un tiempo y dedicar tiempo a su recuperación. El sufrimiento estaba por encima de la inversión y, aunque el equipo le necesite, no está a su nivel de campeón.

Ahora es el turno de Pol Espargaró. El de Granollers toma las riendas del Repsol Honda Team cuando Márquez vuela ya rumbo a Estados Unidos. Y lo hace en un fin de semana especial, el GP de Catalunya, el de casa. En un circuito que conoce a la perfección y ante una afición española que volverá a llenar las gradas, el de Honda quiere dar un paso al frente y dejar atrás una nueva caída en Mugello. «Sé que la afición local me dará un impulso extra este fin de semana. Después de algunas carreras duras, esto es justo lo que necesito para que nuestro año vuelva a estar donde debe estar», apunta el catalán, ahora cabeza del box naranja y, en especial, del proyecto de desarrollo de una Honda que sigue siendo muy crítica.

Una moto que sigue sin entender y, de ahí, las varias caídas que llega a sumar en todo un gran premio. Pero aún con la ausencia del ocho veces campeón, el objetivo no se cambia: hay que desarrollarlo, evolucionar y poner fin a los problemas que hacen de 2022 un curso más complicado de lo esperado. Incluso cuando la pretemporada arrojaba luz al final del túnel. Para Pol aún queda un rayo de esperanza ante lo que muchos ya califican como ‘marrón’: «Llego tan motivado y concentrado como siempre y desde los primeros entrenamientos libres trabajaremos para conseguir nuestros objetivos. Todavía quedan muchas carreras por disputar y lo que encontremos en ellas nos puede ayudar mucho a final de año. Además, con el test del lunes tendremos muchas horas de moto para poder entenderlo todo». Y es que la situación se torna complicada: Espargaró sigue sin renovarle y su salida del equipo (ante la posible llegada de Mir) puede estar más cerca.

El retorno de Bradl

Honda no tenía más opciones ante la baja de Marc Márquez. Al igual que sucedió en 2020, Stefan Bradl ocupará su lugar y centrará su trabajo en evolucionar la moto, incluso pensando ya en 2023. «Estoy aquí para todo lo que HRC y el equipo Repsol Honda necesiten hasta la vuelta de Marc», comenta el alemán, que desea al ilerdense «todo lo mejor con su operación y posterior recuperación». El piloto probador asume ya lo que será un regreso complicado y con unos test el lunes que resultarán claves para la marca, que marcha última en el campeonato de constructores: «Todos hemos visto el nivel que hay en MotoGP, así que sabemos el reto que tenemos por delante, pero confío en que trabajando con Honda y el equipo podamos conseguir algo. Vamos a ver qué nos depara el fin de semana, será importante dar muchas vueltas y prepararnos bien para el test del lunes».

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