La clavícula es el tendón de Aquiles

Los airbag de MotoGP llevan una serie de sensores, en hombros, brazos, piernas, espalda y nuca, que informan constantemente de los cambios de aceleración del piloto, con lo cual se sienten más protegidos arriesgando mucho más, porque saben que aunque se caigan, no tienen un alto grado de lesión, salvo casos excepcionales. Desde el punto de vista biomecánico, el airbag, reduce en un 90% la energía que recibe el motorista en caso de fuerte impacto, ya que se activa en 25 milisegundos. Los materiales utilizados cada día son más flexibles y resistentes, pero si se coloca una protección rígida sobre hombro y clavícula se limita mucho la capacidad de maniobra del piloto, de ahí que la clavícula sea el tendón de Aquiles, es decir, la zona anatómica más vulnerable a la lesión.

Afortunadamente, en la actualidad en estas fracturas, gracias a la cirugía poco invasivas y con la aplicación de placas personificadas y una fisioterapia intensiva e inmediata, se reduce a más de la mitad los tiempos de recuperación. Sin embargo, hay opiniones que dicen que los airbags actuales protegen más la clavícula y menos el hombro, con lo que se producen más luxaciones de la articulación acromio-clavicular. En mi opinión, creo que no es así y que la clavícula sigue siendo el tendón de Aquiles de los motoristas, si bien es cierto que gracias a la cirugía actual hay más intervenciones quirúrgicas de la luxación acromio-clavicular que antiguamente, cuando raramente operábamos este tipo de lesiones. Por lo tanto, creemos que la protección actual de los motoristas de MotoGP, evita lesiones graves y en ocasiones irreversibles y no aumenta las luxaciones de hombro.

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