Maverick: “Lo que le pido a Yamaha es que confíen en mí”

Desde Le Mans 2017 no ganaba Maverick Viñales, hace 29 carreras, con lo que se ha tirado 28 sin triunfo, y desde Assen 2017 que no lo hacía Yamaha, que ha visto como el español acababa con una sequía que ya duraba 25 carreras. Lógicamente, estaba encantado y se reivindica con resultados ante su fábrica.

-Victoria sobreponiéndose a otra horrorosa salida…

-Madre mía. Ostras, otra vez Maverick, he pensado, porque en esta carrera lo tenía muy claro. Luego sabía que podía recuperar e irme hacia adelante, ya que me he encontrado muy bien. Al principio he arrancado con un mapa más suave, para intentar no calentar mucho el neumático y luego poder apretar más.

-¿Cómo se debe entender el rendimiento aquí, es por la pista?

-Sí, al final creo que en Japón el resultado fue consecuencia de los cambios que hicimos en ese circuito y que no fueron para bien. Aquí hemos decidido correr con la moto exactamente igual que en Tailandia, ni un click más ni un click menos, y a esta pista la tengo muy bien cogido el feeling. Sé por dónde ir y cuándo tengo que ir rápido. Sé en dónde tengo que apretar para hacer el tiempo. Estoy muy contento, aunque las dos últimas vueltas han sido muy difíciles porque los dos Andrea venían muy, muy fuertes y yo necesitaba controlar bien la carrera, porque había apretado mucho al inicio y quizás he roto más el neumático de lo necesario.

-¿Cómo fue la remontada?

-Ha sido buena, porque he visto cada adelantamiento y he pensado: “Madre mía, cómo va la gente hoy”. Iban todos muy agresivos y yo en algunos adelantamientos he tenido que dejar los frenos. Aún tengo grabada la imagen de Johann. Yo aún estaba acoplado y he visto la moto de Johann volar y he pensado: “Ostras, viene para nosotros”. La hemos esquivado bien y estoy contento. Contento porque cuando la moto funciona parece que me cuesta menos adelantar. En Tailandia, por ejemplo, me parecía imposible y aquí he podido adelantar bien. Hemos montado el blando delantero, que ha aguantado muy bien hasta el final de la carrera y desde el viernes sabía más o menos la elección del neumático, sabía lo que tenía poner. Esto es un cincuenta-cincuenta, porque el equipo ha hecho un trabajo muy bueno.

-Ya le dijo a Yamaha el jueves que si querían ganar tenían que confiar en usted…

-Realmente el mensaje que quiero dar es que confíen en mí, que confíen en mi pilotaje, que es el que me ha traído hasta aquí, a ganar carreras. También en Suzuki gané carreras. Eso es lo que les pido, que confíen en mí, en lo que yo siento y en la moto que necesito para hacerlo, para poderles demostrar que cuando la moto funciona y está en el punto para mi pilotaje puedo hacer cosas como las de hoy.

-¿No lo han hecho hasta ahora?

-Ha sido difícil. También hay que pensar que es una gran fábrica y es difícil que hagan movimientos muy extremos como el que hicimos en Tailandia, así que también estoy muy contento porque ellos se han esforzado. Se han esforzado en darme un set up que me funciona. Sabemos que en el motor aún hay un fallo, pero al menos en el set up se han esforzado mucho. Hemos buscado diferentes feeling con la moto, de una carrera para otra me traían una silleta más pequeña, que eso es difícil de hacer, y les agradezco que hayan puesto el 200 por ciento para empezar a hacer una moto para mí.

-Cuando dijo que se guardaba lo mejor para el domingo, ¿qué significaba?

-Significaba que me salían los tiempos fácil, sin apretar mucho la moto, sin llevarla al límite, y cuando he visto esta mañana en el warm up que tiraba una vuelta y hacía 29 medios, me tranquilizaba la otra y volvía a apretar. Y lo volvía a hacer. Me ha dado mucha confianza y cuando he salido a carrera sólo pensaba en poder coger la delantera y en poner el ritmo del warm up. Esperaba que Iannone se fuera, porque al principio han cogido él y Marc las primeras posiciones y se me ha complicado la carrera, pero a la que he visto que podía ir hacia delante y que la moto tenía buen grip me he dicho: «Al máximo».

-Bonito abrazo con Ramón Forcada tras todo lo vivido este año.

-Sí, la verdad es que hemos pasado una época difícil. Tanto él como yo hemos sufrido mucho para encontrar una moto que nos funcione. Ramón también ha trabajado muy duro este fin de semana controlando ciertos aspectos de la electrónica. Todo el mundo ha puesto su granito de arena este fin de semana y ha sido muy importante.

-Ha puesto fin a la mala racha de 25 carreras sin ganar de Yamaha. ¿Quiere decir que ha puesto fin a la crisis?

-No lo sé. Como dije después de Japón, llegaba aquí con mentalidad a la mínima, de intentar solo hacer un buen fin de semana. Y a Malasia voy igual, sin expectativas, a intentar trabajar muy bien como hemos hecho este fin de semana, muy concentrado en la electrónica, que creo que ha sido la clave para que la moto funcionara. Veremos. Hay muchas cosas que mejorar, pero poder demostrar este potencial cuando nuestra moto no está rindiendo al máximo es gratificante.

-¿Tras lo que ha pasado la consigna es ‘no me toquéis la moto’?

-Desde Tailandia lo intento, pero al final yo soy fácil de convencer. (Risas). En este fin de semana teníamos muy claro que solo quería rodar, dar vueltas, acoplarme a la moto, saber dónde está el límite, porque en muchas carreras como en Japón no sabía dónde estaba el límite de la moto. Pero en este fin de semana parece que lo he encontrado y parece que he podido rodar al límite de la primera a la última vuelta.

-A empezar otra vez como en Tailandia en lo que queda, ¿no?

-Sí, al final la moto funciona bien. Sí que tiene algo en algún sitio en el que no me funciona realmente bien, pero también en otras curvas me funciona genial. Así que creo que, como en Tailandia, he pilotado bien. Aquí también y en Malasia creo que podemos hacerlo.

-Ha dicho en inglés que la victoria es tan importante para usted como para Yamaha. ¿Quién la necesitaba más de los dos?

-(Duda). Los dos. Hombre, hablando por mí, la necesitaba yo, pero creo que los dos necesitábamos la victoria. Es fácil perder la confianza en uno mismo y yo tengo la suerte de tener grandes personas al lado que cada día me dicen quién soy, de dónde vengo y todo lo que he hecho. Y eso me ayuda a continuar, a hacer un reset en la cabeza en cada entrenamiento y a dar un poquito más. A aportar también, como en este fin de semana, buen feeling en el equipo. Ha sido importante. ¿Y para Yamaha? Ya ves, poder romper la racha, una de las peores de su historia.

-La peor…

-La peor de su historia. Creo que les va a dar un respiro bastante grande y a ver si esto les da un poquito más de confianza y ayuda a encontrar algo nuevo que nos ayude a mejorar.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: