Pol Espargaró: «No estoy al nivel de Pedrosa o Márquez»

MotoGP no es un deporte fácil y menos cuando estás en uno de los mejores equipos del mundo. Pol Espargaró lo sabe bien porque lo ha vivido toda la vida y lo sigue viviendo en sus propias carnes. Dentro del Mundial siempre hay mucha presión, ya no solo por lo que supone a nivel de resultados o velocidad, el piloto tiene que demostrar constantemente su valía y, por si fuera poco, «es que te juegas la vida» en cada curva. «Cada deporte y oficio tiene lo suyo», admite el piloto del Repsol Honda en su reciente visita a ‘La Caja’ de DAZN.

Pero, aún con todos los aspectos negativos que puede traer este deporte, el motociclismo sigue siendo su gran pasión. Desde hace 15 años, Pol Espargaró viaja por el mundo buscando el límite en cada circuito, pero la adrenalina y la satisfacción de un buen resultado no se puede comparar a nada. Y eso supone que, cuando las cosas no van bien, la frustración y el enfado también te los llevas a casa. «Este deporte es tan egoísta que es así. Cuando no va bien, es difícil ser feliz. A nosotros la felicidad nos la da desgraciadamente nuestro trabajo, también en otros muchos sectores, y cuando yo no hago una buena carrera, es como si no me permitiera disfrutar de mi vida, de mi vida privada, de mi vida social, de mis amigos». Y, aún así, en un futuro lejos de la competición, no descarta seguir anclado al paddock: «Todos terminan volviendo aquí, es lo único que sabemos hacer. No hemos estudiado nada más que esto».

Pero, para ello, todavía quedan unos cuantos años. No se ve compitiendo a los 40 como Valentino Rossi, con quien no se quiere comparar, pero no descarta alargar su carrera deportiva «cinco años más a un gran nivel». Porque, como admite, está en el mejor momento de su carrera deportiva: «Me siento como un niño, me siento perfecto». Aunque las lesiones ya empiezan a pasar factura: «Ahora cuesta más recuperarse que cuando tenía 18-20 años y empieza a ser un deporte muy exigente físicamente, por las lesiones que yo ya acumulo».

Y, para seguir al máximo nivel, todo pasa por una renovación con el Repsol Honda, a la que, en los últimos meses, parece que le están saliendo muchos posibles candidatos. Sin embargo, Pol Espargaró está tranquilo y se centra en vivir el presente. Lo que tenga que venir, vendrá: «He llegado a un punto de mi carrera deportiva que puedo estar orgulloso de lo que he conseguido y estoy contento y tranquilo. Eso no quiere decir que no esté nervioso por renovar, pero estoy en otro punto, intento ir como el Cholo, partido a partido y ver lo que viene». Aunque, no hay duda, HRC sigue siendo su mayor prioridad: «Sin duda, son los mejores del mundo. No solo por la historia que tienen, sino porque además que te pones estos colores y si no ganas, si no estás arriba, si no estás en lo más alto, te defraudas a ti mismo. Es un sueño, no para mí, para todos los pilotos. Quien diga lo contrario, miente».

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AFP7 vía Europa Press (AFP7 vía Europa Press)

Puig, su mayor apoyo

Muchos apuntan a que su continuidad en el Repsol Honda podría estar en el aire y, lo cierto, es que la falta de resultados no ayuda. Qatar supuso un gran paso adelante, pero desde entonces, la marca del ala dorada vuelve a sufrir. Cuatro carreras y dique seco en cuanto a victorias, incluso después de visitar circuitos tan positivos para HRC como Argentina o Austin. Sin embargo, Pol Espargaró lo admite, todavía queda mucho por trabajar: «Hay que estar al nivel de Dani (Pedrosa) y de Marc (Márquez). De momento, no lo estoy. Espero que este sea el año para estar a su nivel».

Por ahora, no están en el mismo punto y, eso ha relajado tensiones del pasado con el ilerdense: «Se han enfriado mucho las cosas. La relación es buena, los dos hemos madurado y vemos que no hay por qué llevarse mal. Creas un clima de ansiedad y tensión en el box que no llevan a ningún lado. No creo que las cosas lleguen a estar como antaño».

Mientras los resultados llegan, Alberto Puig, team manager del equipo, se muestra como uno de sus máximos apoyos. Confía en su talento y, sobre todo, en su potencial para exprimir al máximo una Honda tan crítica. Pone la mano en el fuego por su pilotos y, eso, es algo de admirar en el español. «Es una persona que todo equipo tiene que tener. Alberto es una persona que, si está contigo, está contigo a tope, y no va a dejar que nadie o nada te haga daño. Y él, si se puede poner en medio entre tú y una bala, se va a poner y va a evitar que esa bala te dañe a ti para él coger esa responsabilidad. Creo que es necesario tener un Alberto en el equipo y se ha visto en Indonesia, después la caída de Marc o los problemas con Michelin. Ha sido la voz cantante, se ha quejado y ha buscado explicaciones. El 99% de los equipos habrían sido más políticamente correctos y no hubieran defendido tanto a sus pilotos», confiesa Pol, agradecido por la confianza de Puig desde su llegada al box naranja.

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