Por qué aumentarán las multas de la DGT durante siete días

De pronto en las pantallas de la Dirección General de Tráfico aparece “un coche que se va hacia un lado o hacia el otro sin que haya nada especial. Sin una razón específica. Eso es porque tienes la cabeza en otra parte”, se preocupa Pere Navarro, director del organismo. Y para dar la vuelta a esa realidad, Tráfico activa hoy, y hasta el 22 de septiembre, una vigilancia específica de las distracciones al volante. Son la causa más común de accidente, por encima de los excesos de velocidad.

Y no se trata solo del uso del móvil, principal motivo de despiste, sino de actitudes en apariencia inofensivas al volante, como perder demasiado tiempo con el navegador. 

Relacionado

Esta iniciativa de DGT, que contará con el apoyo de los agentes de la Guardia Civil, se integra en la campaña global Operation Focus on the Road (‘Operación Centrarse en la carretera’) de la red de vigilancia europea de carreteras RoadPol.

Los automovilistas “tienen sus problemas, sus preocupaciones y están en otra cosa mientras conducen”, asume Pere Navarro, pero las cifras alarman entre los responsables de su organismo, con él a la cabeza. En 2020, con los datos provisionales disponibles, la conducción distraída o desatenta estuvo presente en el 31% de los accidentes mortales, tres puntos porcentuales más que en 2019. 

De la vigilancia de las distracciones se encargarán también las 216 cámaras específicas instaladas en las carreteras, preparadas para detectar y registrar automáticamente si el conductor está manipulando el móvil.

El uso del teléfono “multiplica por cuatro el riesgo de sufrir un accidente”, reseña la DGT. Como comprueban a menudo en el centro de pantallas de Tráfico, un automovilista que habla por el móvil mientras conduce “pierde la capacidad de mantener una velocidad constante” y “no guarda la distancia de seguridad suficiente”. 

Puesto en datos, según el Observatorio Nacional de Seguridad Vial, tras minuto y medio de conversación el conductor deja de percibir el 40% de las señales, y además su ritmo cardiaco se acelera y tarda más en reaccionar. Usar el móvil equivale a conducir con un gramo por litro de alcohol en sangre, el doble de lo permitido. Y aunque en menor medida, esto también sucede en una conversación normal con un dispositivo manos libres, permitidos a bordo de los coches.

Dado el aumento de siniestros causados por este motivo, la nueva Ley de Tráfico –aún en tramitación parlamentaria– sancionará todavía con más dureza la costumbre. Cuando se apruebe, el nuevo texto castigará con la detracción de seis puntos del carnet a quien conduzca “sujetando con la mano dispositivos de telefonía móvil”.

Tanto con la nueva norma como con la campaña específica de esta semana, se perseguirán no solo las llamadas, sino el envío de mensajes. Un estudio del departamento de Óptica de la Universidad de Granada (UGR) revela que la posibilidad de sufrir un accidente mientras se utiliza WhatsApp o similares se incrementa hasta un 134 % en el caso de los mayores de 55 años.

No solo el móvil

Entre las distracciones más frecuentes, más allá del móvil, aparece el manejo de dispositivos como el sistema GPS o la radio, y asimismo  es aconsejable parar en un lugar adecuado para comer, pues no solo se descuida la atención, sino que también se deja de agarrar correctamente el volante. Lo mismo ocurre con los fumadores: encender un cigarrillo supone una media de cuatro segundos, calcula la DGT; a una velocidad de 100 km/h, en ese tiempo se recorren 113 metros. Y la fatiga o el sueño, por ejemplo, generan una creciente pérdida de atención.

Sigue toda la información de EL MOTOR desde Facebook, Twitter o Instagram.

Deja un comentario