Prueba Renault Captur 1.0 TCe 101 CV GLP Zen: De lo mejor del segmento

Diseño/Estética – 8

Calidad de acabado – 8

Equipamiento de serie – 8.5

Equipamiento opcional – 8.5

Habitabilidad – 7.5

Maletero – 8

Motor/Refinamiento – 7

Prestaciones – 6.5

Consumos – 6

Transmisión – 7.5

Dirección – 8

Frenos y neumáticos – 8

Comportamiento – 8

Calidad de rodadura – 8

Relación valor-precio – 8

7.7

Notable

El Renault Captur de segunda generación llega con unos argumentos muy buenos para convencer a los usuarios. Producido en España para todo el mundo, asociado al motor GLP consigue un coste por km muy asequible y además juega con la ventaja de la etiqueta ambiental ECO de la DGT. Equipamiento, presentación y calidad dan un paso adelante importante así este modelo, en cualquier motorización, debería formar parte de la lista de candidatos si se piensa en un B-SUV

El Renault Captur de segunda generación es probablemente una de las mejores alternativas del segmento B-SUV. Ha llegado en un momento complicado pero a pesar de ello está logrando conquistar a los usuarios por su equilibrio general.

Si la primera generación ya fue un éxito, estoy convencido que en esta segunda entrega se lograrán mejorar las cifras al haber conseguido un automóvil más completo, de superior calidad y mejor adaptado a los tiempos actuales.

He tenido la oportunidad de probar una unidad del Renault Captur 1.0 TCe 101 CV GLP Zen y tengo que reconocer que me ha gustado mucho. Tiene todavía que mejorar pequeños aspectos pero en la firma francesa han escuchado a los usuarios para no repetir los errores del pasado.

DISEÑO

Estéticamente el nuevo Renault Captur gusta y mucho a una gran mayoría especialmente si posee un nivel de terminación alto como la unidad testada que contempla la pintura exterior en dos tonos o las bonitas llantas de aleación de 18 pulgadas opcionales.

Todos los Renault Captur de segunda generación llevan faros con tecnología LED, algo que agradecerán los usuarios y que además aportan un toque tecnológico al conjunto. Los cristales tintados, detalles cromados y otros elementos decorativos logran convencer al primer impacto visual.

Producido en España para todo el mundo, estrena por primera vez en el modelo el techo solar deslizante con accionamiento eléctrico y que tanto gusta a una parte de la clientela. El anterior Captur podía llevar en las unidades «restyling» un techo panorámico fijo que aumentaba la luminosidad pero también convertía el habitáculo en un «hervidero» en zonas de mucho calor. Con el nuevo deslizante se logra mejorar la ventilación.

INTERIOR

Sin lugar a dudas el interior es el aspecto en el que más ha mejorado la segunda generación del Renault Captur. Por fin podemos decir adiós a los plásticos de aspecto barato, ajustes mejorables y ciertas piezas mal terminadas. Ahora la sensación es justo la contraria, con una presentación cuidada muy agradable.

Estéticamente no sorprende al seguir el estilo estrenado en el último Clio. Esto implica el uso de pantallas táctiles de tipo tableta con hasta 9,3 pulgadas, zonas superiores terminadas en plásticos acolchados y la posibilidad de añadir una consola inferior flotante en algunas variantes con cambio automático.

La instrumentación es sencilla y muy clásica aunque en el nivel Zen cuenta con una pantalla a color de siete pulgadas que puede cambiar el formato según el modo de conducción seleccionado. El problema está en que las versiones adaptadas a GLP tienen el ordenador de viaje anulado y por tanto no hay datos de consumos, autonomía… y tampoco un simple trip.

Otra solución claramente mejorable es el indicador de gas. A pesar de comprar el vehículo en la propia Renault, la instalación no presenta la calidad típica de un gran fabricante y se añade un medidor bastante postizo al lado izquierdo del volante. Marcas como Opel o SEAT ya adaptan la instrumentación y botonera de sus vehículos al nuevo combustible, incluido el ordenador de viaje.

La guantera del nuevo Captur sigue el sistema estrenado en la anterior entrega con apertura similar a la de un cajón de cualquier mueble aunque solo es de serie en los acabados más completos. El problema está en que su apertura puede molestar al pasajero que rozará con las rodillas la tapa. Sí me ha gustado que haya muchos huecos repartidos por todo el interior para dejar objetos.

HABITABILIDAD

El nuevo Renault Captur no brilla especialmente por el espacio en su interior pero sí consigue un buen compromiso general. Cuatro adultos podrán viajar muy cómodos y gracias a la banqueta posterior deslizante se puede jugar con el espacio longitudinal para ganar maletero o más sitio para las piernas.

En las plazas delanteras la sensación de amplitud me ha parecido buena. El ancho es suficiente para no sentirse encajado mientras que el techo solar aumenta la luminosidad. Es cierto que para los usuarios más altos puede ser algo justa la cota de altura pero una mayoría se sentirá bien.

En las plazas posteriores la anchura admite a dos adultos bien e incluso a dos adultos no muy voluminosos y un niño. El ancho es algo justo a la altura de los hombros. Sí tiene una cota de altura correcta y el espacio para las piernas es generoso. Hay tomas USB para cargar dispositivos móviles, tres apoyacabezas y salidas de aire.

La capacidad del maletero es más justa que en otras versiones del Captur al esconder el depósito de gas GLP en el hueco habilitado normalmente para la rueda de repuesto. Sí conserva el mismo volumen por encima del falso suelo así que queda cerca de los 400 litros de capacidad, una cifra correcta en el segmento. Al contar con banqueta deslizante se puede ganar algo de volumen sin necesidad de abatir los respaldos.

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EQUIPAMIENTO

La gama del Renault Captur cuenta con los acabados Life, Intens, Zen, Zen+ y los equivalentes para los E-Tech híbridos. La opción a GLP se puede solicitar con los dos intermedios así que implica una dotación de serie siempre muy completa que seguro es suficiente para una gran mayoría.

El nivel Zen incluye sin coste adicional faros LED, sensor de lluvia, control de crucero, alerta y asistente de cambio de carril, aviso pre-colisión, sensor de parking trasero, cuatro elevalunas, pantalla LCD de 7 pulgadas, sistema multimedia con pantalla de 7 pulgadas, espejos abatibles, llantas de aleación ligera, etc.

La unidad probada además suma el sistema de navegación con pantalla de 9,3 pulgadas, sistema de sonido Bose, control de objetos en ángulo muerto, cámara 360º, llantas de aleación de 18 pulgadas, techo solar panorámico, pintura exterior en dos tonos, selector de modos de conducción, asistente al aparcamiento asistido, cristales tintados, etc. En total 3.650 € en opciones que habrá que sumar a los 18.593 € de partida incluyendo algunos descuentos.

Hay otras alternativas en el mercado al Captur con etiqueta ECO capaces de usar gas, ya sea metano o GLP. Son los Dacia Duster, Skoda Kamiq, SEAT Arona y DR3. Solo el modelo italo-chino es considerablemente más asequible. El Duster con el mismo motor arranca cerca de los 16.000 € pero con una dotación muy inferior.

MOTOR

La gama del Renault Captur es de las más variadas del mercado español y de cara a los próximos se esperan más propuestas interesantes. Por ahora, en octubre de 2020, los usuarios pueden elegir en diésel los 1.5 Blue dCi con 95 y 115 CV, este último con caja manual o de doble embrague.

En gasolina se pueden elegir los 1.0 TCe de 101 CV, 1.3 TCe de 130 y 155 CV, y una opción adaptada a GLP con el 100 CV que es precisamente la opción probada. Otra posibilidad es el E-Tech Plug-In con el 1,6 litros de 160 CV y etiqueta CERO. En 2021 también se unirán los 1.6 HEV de 140 CV y dos propuestas MHEV.

La alternativa 1.0 TCe 101 CV GLP es la opción más barata para poder acceder a la etiqueta ECO en un Captur. Cuesta 800 € más que el 1.0 TCe 100 CV de gasolina pero merece la pena por su generosa autonomía superior a los 1.000 kms y un coste de utilización inferior si se hace uso mayoritario del gas.

El cambio de un combustible a otro se hace de una forma completamente automática aunque es perceptible para el conductor, con cierta brusquedad en el proceso y algún tirón. Esto es algo normal pero aquí se percibe de una manera más clara. Para poder comprobar el nivel de gas hay que mirar el medidor específico que en esta unidad probada no está a la vista.

Con los 101 CV el Captur tiene unas prestaciones correctas. No esperes grandes aceleraciones o una capacidad para recuperar sensacional pero cumple honestamente con lo que se espera de un crossover apto para todos los públicos. Si sueles viajar cargado es mejor elegir una variante más potente, siendo el diésel de 115 CV la variante más interesante.

Para circular por autovías me parece una opción acertada al contar con un medio régimen muy bueno. A 120 km/h gira ligeramente por encima de las tres mil vueltas, garantizando una buena respuesta al presionar el acelerador

Un fallo mejorable del 1.0 TCe 101 CV es la caja de cambios manual de cinco velocidades. Con una sexta relación se lograría sacar un mayor partido al motor y al tiempo reducir los consumos que son algo altos, unos 7,0 L/100 usando gasolina y algo más de ocho litros haciendo uso del gas GLP. Si se realiza una conducción decidida es fácil llegar a los 9,0 L/100 de gas reales.

Para poder recorrer unos 100 km con gasolina habría que gastar unos 9,03 € (1,29 €/L) frente a los 5,8 € con gas GLP. Este último tiene un precio variable que oscila entre los 0,66 y 0,75 €/L según he podido comprobar durante los días de la prueba. La gasolina sin plomo tiene variaciones mayores según la provincia así que es algo normal.

Realizar una recarga de gas no tiene misterio. En este caso hay que añadir la boquilla específica (se enrosca) y luego situar la manguera que deberás asegurar con el pestillo. Lo más incómodo es tener que apretar un botón mientras se está repostando y, si hace frío o llueve, en muchas estaciones de servicio el surtidor se encuentra separado del resto sin techo ni protección alguna (no ocurre Repsol).

Motor 1.0 TCE ECO-G
Cilindrada 999cc
Potencia 101 CV a 5.000 rpm
Par 170 Nm desde 2.000 rpm
Peso 1.316 kg
Dimensiones Lar/An/Al mm 4227 / 1797 / 1576
Volumen Maletero 422 / 536 / 1.275 litros
Aceleración 0 a 100 km/h 13,3 seg
Recuperación 80 a 120 km/h 9,3 seg
Velocidad máxima 173 km/h
Consumo homologado 7,6 L/100
Emisiones CO2 por km 124 gr
Precio de partida Desde 18.634 € con descuentos 1.0 TCe (GLP Zen)

COMPORTAMIENTO

El Renault Captur es un crossover de tamaño pequeño apto para un uso plural. Me ha parecido cómodo de conducir, suficientemente silencioso y fácil de guiar en todo tipo de carreteras. Es cierto que un Clio se siente mucho más ágil y rápido de reacciones pero el Captur no lo hace nada mal.

Gracias a una suspensión bien afinada se consiguen controlar los balanceos de la carrocería sin que se vea perjudicada la comodidad de los pasajeros. Al ser silencioso, cómodo y con buena capacidad de filtrado, se puede viajar tanto en la fila delantera como en la posterior muy bien. Y si te gusta la música, el sistema de sonido Bose es toda una delicia.

Con el selector de modos de conducción es posible variar la respuesta del motor, del acelerador, el sistema de climatización y el tacto de la dirección. Esta última permite un guiado correcto siempre pero es cierto que a velocidades elevadas se agradece el modo Sport que reduce la asistencia.

Aunque no es un automóvil pensado para circular por campo, he podido conducirlo por pistas de tierra en buen estado y algún camino. La mayor altura libre al suelo permite pasar por ciertos sitios que no se podrían superar con un turismo convencional aunque siempre con muchas limitaciones. Lo ideal es no alejarse del asfalto.

En ciudad es un coche sencillo de manejar, con una visibilidad correcta hacia todas las direcciones. Si se suma el sistema de visión cenital, estacionar es muy sencillo al poder controlar los cuatro costados. El aparcamiento asistido no siempre realiza bien las maniobras aunque ayudará a los usuarios con menor destreza.

Me ha gustado mucho la iluminación LED que dan las ópticas de serie. Es un haz blanco y potente que garantiza una buena visibilidad nocturna. Debe mejorarse el funcionamiento del SmartBeam al realizar los cambios de cortas/largas demasiado tarde, deslumbrando en la gran mayoría de ocasiones al resto de conductores.

En términos generales el Renault Captur de segunda generación es un gran coche y una de las mejores alternativas de su segmento por confort, comportamiento, equipamiento de seguridad y oferta mecánica. Si además sumamos unos precios acertados, está claro que debería formar parte de la lista de candidatos más apetecibles del segmento B-SUV.

Coste de utilización bajo

Calidad de terminación

Equipamiento completo

Sin ordenador de viaje o trip

Detalles instalación GLP poco cuidados

Precio sin descuento


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