Prueba Volvo XC40 T2 129 CV 2020: Un tres cilindros que realmente no lo parece

Diseño/Estética – 8.5

Calidad de acabado – 9

Equipamiento de serie – 7

Equipamiento opcional – 8.5

Habitabilidad – 8

Maletero – 7

Motor/Refinamiento – 8

Prestaciones – 6.5

Consumos – 7

Transmisión – 8

Dirección – 7

Frenos y neumáticos – 8

Comportamiento – 8.3

Calidad de rodadura – 8

Relación valor-precio – 7.5

7.8

Notable

El Volvo XC40 es el primer crossover compacto de la firma sueca y llega con un diseño rompedor, un interior minimalista cargado de tecnología y una oferta mecánica de lo más variado que incluso cuenta con una opción totalmente eléctrica. Su comportamiento dinámico sigue la línea de los lujosos productos de la marca y goza de gran equipamiento y precio respecto a los alemanes.

Volvo está que se sale con su última hornada de productos, especialmente en lo que a diseño se refiere. Más concretamente, el Volvo XC40 es un vehículo sofisticado, con mucho carácter, expresividad e individualidad con el que la compañía sueca planta cara a grandes productos como los BMW X1BMW X2Audi Q3, Jaguar E-Pace, Lexus UX y Mercedes-Benz GLA.

Mientras que el diseño exterior irradia autonomía y presencia, el inteligente diseño interior ofrece mayor espacio para los pasajeros y el equipaje gracias a un gran número de soluciones eficaces. Esta mezcla de dinamismo y funcionalidad ha convertido al Volvo XC40 en un gran contrincante en un importante segmento de mercado en crecimiento.

Es innegable que el Volvo XC40 es capaz de acaparar todas las miradas. Tal es así que el fabricante tuvo que aumentar la producción inicial en la fábrica de Ghent, localizada en Bélgica. Si bien hace ya más de tres años que se inició su comercialización, acaba de llegar la opción más sencilla de la familia, que destaca por su relación potencia-precio.

Recordemos que la gama del XC40 está disponible desde su lanzamiento con una nueva familia de motores de tres cilindros de la firma sueca. Conviene recordar que, junto con la nueva plataforma modular CMA –Compact Modular Architecture-, el Volvo XC40 también estrenó el servicio Care by Volvo, que permite estrenar coche cada dos años con una tarifa mensual.

Diseño exterior

A pesar de contar con señas de identidad propias, el Volvo XC40 luce el ADN de la compañía sueca, con elementos como la enorme parrilla frontal rematada en negro, la cual queda presidida por el logo de Volvo en grandes dimensiones; o las ópticas Full LED opcionales -LED de serie en los acabados básicos- con la característica firma lumínica del “Martillo de Thor”.

Es un modelo con gran presencia en el frontal, pues puede presumir de un elevado y alargado capó que termina en una generosa luna, la cual garantiza buena visibilidad. En el paragolpes delantero, el crossover hace gala de una segunda entrada de aire plástica que queda escoltada por las luces antiniebla, enmarcadas en dos embellecedores plásticos.

Los sensores de aparcamiento traseros son de serie, los delanteros opcionales.

El aspecto campero lo completa la protección de bajos cromada que interrumpe el contorno plástico que rodea toda la carrocería. Este acentúa todavía más los marcados pasos de rueda, donde hay disponibles llantas de entre 17 y 21 pulgadas. En este caso, vemos unas llantas de 20 pulgadas calzadas con gomas Pirelli PZero en medidas 245/45 R20 103V.

La elevada línea de cintura acentúa la deportividad del modelo, con voladizos cortos y una amplia superficie acristalada -con las lunas posteriores tintadas–. En dimensiones, alcanza los 4,42 metros de longitud, 1,86 metros de anchura y 1,65 metros de altura. La batalla mide 2.702 mm y los anchos de vía delantero y trasero 1.601 mm y 1.622 mm, respectivamente.

El coeficiente Ces de 0,34, mientras que la superficie frontal alcanza los 2,56 m² y el factor de resistencia se detiene en 0,87. Hay disponibles un total de ocho colores para la carrocería, con tonos más bien clásicos y diversos acabados: sólido, perlado y metalizado. En las imágenes podemos ver los Negro Onyx, Crystal White, Rojo Fusión y Pebble Grey.

La zaga es la vista con mayor personalidad propia y donde más se puede apreciar el enfoque juvenil del XC40, con elementos como un prominente spoiler que integra la tercera luz de freno sobre la luna, unas particulares ópticas en forma de ‘L’ con tecnología LED y unas marcadas líneas que resaltan su horizontalidad.

Visto desde arriba, el Volvo XC40 equipa una antena de tipo aleta de tiburón y podemos equipar un enorme techo panorámico practicable. En algunos acabados hay opciones bitono.

Dicha horizontalidad es también apreciable en los catadióptricos, de forma alargada. Estos se ubican en el paragolpes trasero, para el cual desde Volvo han optado por el plástico, a juego con el contorno protector que recorre los bajos de la silueta del XC40. Este puede cobrar un aspecto más llamativo gracias a los embellecedores en plata del KIT de estilo exterior.

Remata el conjunto la protección inferior en color plata, la cual parece continuar por debajo del vehículo la que vemos en el frontal. Además de los diversos juegos de llantas, también se ofrecen otros accesorios para el exterior como las placas protectoras de bajos, el spoiler de techo, aletas para los guardabarros y una bola de remolque retráctil, entre otros.

Diseño interior

El interior del XC40 combina elegancia y minimalismo con unos acabados y unos materiales que nada tienen envidiar a las grandes marcas alemanas. Es más, en realidad alguna que otra marca alemana bien podría fijarse en Volvo para desarrollar sus habitáculos… Las opciones para la tapicería son variopintas en colores y acabados dependiendo del acabado.

Una vez sentados en el puesto de conducción, nos damos cuenta del arduo trabajo de Volvo en términos de ergonomía, confort y diseño. Los asientos delanteros son realmente cómodos, ofrecen buen agarre lateral en el respaldo y cuentan con múltiples ajustes -eléctricos en opción-. Pueden ser calefactados y con memoria, pero carecen de ventilación y masaje.

La calidad está muy trabajada, pues el habitáculo se muestra acogedor y emplea materiales blandos en prácticamente todos los elementos más visibles, reservando los plásticos rígidos para las partes bajas y menos visibles. Quizás los botones del volante son los que peor lucen, pero en conjunto hablamos de un modelo con acabados muy agradables al tacto y a la vista.

Me ha sorprendido gratamente que no encontremos crujidos allí donde presionemos incluso con algo de fuerza. Volvo ha puesto esmero en la realización del habitáculo.

Las manos se posan cómodamente sobre un volante deportivo de tacto agradable y grosor adecuado. Este cuenta con múltiples botones que nos dan acceso a diversas funciones del vehículo, como el ordenador de viaje o el sistema multimedia, aunque el conjunto no es precisamente intuitivo y eché en falta algunos controles.

El sistema de sonido Harman Kardon opcional es bueno, pero no tan espectacular como el Bowers&Wilkins de sus hermanos mayores. Eso sí, también cuesta mucho menos…

Tras el volante nos topamos con un cuadro de instrumentos digital con una pantalla de 12,3 pulgadas a todo color que ofrece diferentes vistas, entre la que encontramos la clásica de los diales, el mapa del sistema de navegación o el ordenador de viaje. No es tan personalizable como ocurre en otras marcas y la información de viaje se muestra pequeña.

Como digo, el salpicadero y la botonería rebosan calidad. Además, las inserciones en diversos materiales le dan un toque juvenil y sofisticado al interior que lo hace realmente agradable. En este sentido, es una pena que algunos elementos como la tapa de la guantera o parte de la consola central sean de plástico duro, ya que desmerecen sensiblemente el gran conjunto.

Otro de los puntos fuertes es el salpicadero, que ha sido sabiamente reducido en funciones a una pantalla de 9 pulgadas. Sólo hay 8 botones y, como no, un completo interfaz en la pantalla. Dicho sistema ofrece un uso sencillo, una interfaz muy clara y abundante información a un simple toque de pantalla. Sí, las funciones del climatizador incluidas…

La única pega que le puedo poner a este magnífico sistema Sensus es la superficie de la pantalla, que carece de un tratamiento oleofóbico a la altura.

Aunque esto del minimalismo está muy bien, con algún botón extra todo sería más sencillo y menos peligroso. Las marcas están apostando por limpiar todo el salpicadero de botones, lo cual para algunos es todo un alivio, pero introducir algunas funcionalidades en una pantalla pensada para el infoentretenimiento no lo termino de ver del todo práctico y seguro.

Es el caso del climatizador bizona y lo es esencialmente por dos motivos. Lo primero, porque cambiar la temperatura te obliga a cambiar la pantalla que lleves puesta en ese caso y, si es el navegador, ya estás perdido; y lo segundo, porque se aglutinan muchos controles en una pantalla cuando con una ruedecita y tres botones seríamos tan felices…

Eso sí, estamos hablando de un sistema muy refinado, salvo por el control por voz, en el que sigue destacando el MBUX de Mercedes. Ofrece una magnífica integración que además reúne todos los sistemas en uno y tiene compatibilidad opcional con el smarthpone. Para limpiarlo, encontraremos una toallita en la guantera, un detalle de alto valor.

La consola central alberga la palanca de cambios tapizada en cuero, varios huecos portaobjetos y el freno de estacionamiento eléctrico. El reposabrazos central es deslizable y esconde una guantera bajo el mismo, además de un pequeño hueco portaobjetos con tapa delante realmente práctico. Los cinturones pueden regularse en altura.

Hay también cajones opcionales bajo los asientos delanteros y todos los huecos portaobjetos tienen un fondo de goma. Opcionalmente las plazas traseras pueden contar con calefacción y con una toma micro USB.

En términos de habitabilidad, la segunda fila de asientos está pensada más bien para que viajen dos adultos con comodidad, aunque ofrece tres plazas homologadas. Los cómodos asientos y su disposición garantizan unos trayectos agradables, pero como digo, con el túnel de transmisión y las salidas de ventilación la plaza central no es muy cómoda para largos viajes.

Su acceso es realmente cómodo y su posición elevada, contando adicionalmente con reposabrazos en la plaza central. En cualquier caso, echo en falta que la segunda fila de asientos pueda regularse longitudinalmente, como sí permite el BMW X1.

El XC40 cubica 460 litros de maletero, ampliables hasta los 1.336 litros si abatimos los asientos traseros, por lo que no es de los más grandes. De serie u opcionalmente cuenta con doble fondo, formas muy regulares, trampilla al habitáculo, reposacabezas abatibles, portón eléctrico y hueco para la rueda de repuesto. La superficie de carga queda a 770 mm del suelo.

Motorización

La familia del Volvo XC40 está disponible con motores de gasolina (denominados con la ‘T’), diésel (denominados con la ‘D’), gasolina mild hybrid de 48 voltios (denominados con la ‘B’), híbridos enchufables (bautizados como Twin Recharge) y un eléctrico (el P8 Recharge). En la siguiente tabla podéis ver los detalles de cada uno de una forma sencilla y clara:

Versión Distintivo DGT Motor Potencia Cambio Tracción
T2 C 3 cilindros 1.5L 129 CV 6MT / 8AT Delantera
T3 C 3 cilindros 1.5L 163 CV 6MT / 8AT Delantera
B4 ECO 4 cilindros y 2.0L + eléctrico 197 CV 8AT Delantera / AWD
B5 ECO 4 cilindros y 2.0L + eléctrico 250 CV 8AT AWD
D3 C 4 cilindros y 2.0L 150 CV 6MT / 8AT Delantera / AWD
T4 Twin Recharge CERO 3 cilindros 1.5L + eléctrico 211 CV 8AT Delantera
T5 Twin Recharge CERO 3 cilindros 1.5L + eléctrico 261 CV 8AT Delantera
P8 Recharge CERO 2 eléctricos 408 CV 1AT AWD

En esta ocasión hemos probado la versión T2 de acceso a la gama, que cuenta con un bloque fabricado en aluminio, con una cilindrada de 1.477 cm³, dos árboles de levas en la culata, inyección directa, turbo, intercooler y Start/Stop. Desarrolla una potencia de 129 CV (95 kW) a 5.000 rpm y un par motor de 245 Nm entre las 1.500 y las 3.000 vueltas.

Como veis, no es un rango de empuje excesivamente amplio, pero lo cierto es que el XC40 se mueve con brío con estas cifras en la gran mayoría de las situaciones, manteniendo sin inconvenientes la velocidad de crucero en carretera siempre y cuando no haya excesiva pendiente y no llevemos el vehículo completamente cargado.

Es un motor que invita a practicar una conducción tranquila y sosegada, ofreciendo una respuesta progresiva que, para muchos usuarios, será más que suficiente. Para aquellos que busquen tener cierta reserva de potencia bajo el pie derecho o acostumbren a viajar en familia bastante cargados, lo más recomendable es optar por el T3, apenas 2.000 euros más caro.

Para que os hagáis una idea en cifras, el Volvo XC40 T2 es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 10.9 segundos, de recuperar de 80 a 120 km/h en 4ª velocidad en 10.1 segundos y de alcanzar una velocidad máxima de 180 km/h (como todos los Volvo actuales). Las cifras son idénticas tanto en la versión manual de seis velocidades como en el automático de ocho relaciones.

En mi opinión, si sueles viajar cargado o por carreteras en las que es necesario adelantar constantemente, optar por el tricilíndrico de 129 CV quizás no sea acertado.

Optar por un cambio u otro es meramente cuestión de confort y gustos, ya que ambos funcionan de maravilla. Personalmente soy más de cajas automáticas, pero en este caso el cambio manual me ha gustado mucho por tacto tanto del embrague como de la palanca, con un guiado claro que nos permite cambiar con agilidad y unos recorridos y escalonamiento acertados.

Por su parte, la caja ZF por convertidor de par es ideal para un uso racional del XC40. Es muy suave, suficientemente rápida y sube de marcha en el entorno de las 1.900 rpm para mejorar la eficiencia, pero no esperes de él reacciones rápidas y deportivas. Además, carece de levas en el volante (salvo R-Design), aunque goza de un modo secuencial en la palanca de cambios.

Si bien es cierto que se trata de un motor con buenas recuperaciones desde bajas vueltas, sin vibraciones molestas, la mayor parte del empuje comienza en las 2.000 rpm. Es una mecánica bastante elástica que no nos obliga a jugar constantemente con el cambio para ofrecer buenas prestaciones y, en carretera, circulando a 120 km/h en sexta, el motor gira a 2.400 rpm.

Además, hablamos de una de las mecánicas de tres cilindros más refinadas del mercado. Para muchos, podría pasar perfectamente por un motor de cuatro cilindros, ya que tanto el aislamiento del vano motor como la sonoridad del bloque se han trabajado de una manera sorprendente. Incluso en aceleraciones fuertes el sonido se muestra agradable y discreto.

Esto penaliza un poco los consumos en autopista. No son elevados, pero es fácil rondar los 6,5 litros sin ir cargados. No pudimos medir con precisión los consumos en el resto de las situaciones, pero tras circular a ritmo elevado por los tramos asturianos de notable desnivel, también con zonas de autopista, el consumo medio se detuvo en 8,8 l/100 km.

Volvo homologa oficialmente un consumo combinado WLTP de 7,2 l/100 km y el depósito de combustible tiene una capacidad de 54 litros. También cuenta con hasta cinco modos de conducción que adaptan diversos parámetros del vehículo a nuestras exigencias. Podemos ver los Eco, Confort, Off Road, Dynamic y un modo Individual personalizable.

Motor T2 – 3 cilindros en línea
Cilindrada 1.477 cm³
Potencia 129 CV (95 kW) @ 5.000
Par 245 Nm @ 1.500 – 3.000 rpm
Peso 1.580 kilos
Dimensiones Lar/An/Al mm 4.425 / 1.863 / 1.652 mm
Volumen Maletero 460 (1.336) litros
Aceleración 0 a 100 km/h 10,9 segundos
Recuperación 80 a 120 km/h 10,1 segundos
Velocidad máxima 180 km/h
Consumo homologado 6,8 / 8,8 – 6,6 – 5,8 – 7,0 l/100 km (Comb. / vel. baja – media – alta – muy alta)
Emisiones CO2 por km 154 g/km de CO₂ (Euro 6)
Precio de partida 31.450 euros (este motor sin descuentos ni extras)

Comportamiento

En términos dinámicos, el XC40 es un crossover de lo más polivalente. Moverse con él por la ciudad o espacios reducidos no entraña ninguna complicación, ya que únicamente la visibilidad a través del tres cuartos traseros se ve sensiblemente perjudicada a causa de un grueso pilar C y una superficie acristalada que poco a poco se va haciendo más pequeña.

Es más, probablemente se trate de uno de los crossover compactos con mejor visibilidad a través de la luna posterior, permitiendo incluso abatir por completo los reposacabezas de la segunda fila de asientos. Además, cuenta con numerosas asistencias muy útiles en la urbe y fuera del asfalto. Su diámetro de giro es de 11,8 metros entre paredes.

Al adentrarnos en autopistas y carreteras secundarias, el XC40 es un modelo que pisa con aplomo, sin balanceos en la carrocería al circular algo más ligeros y siempre mostrando reacciones seguras al conductor. Es cierto que no llega a ser tan dinámico como un BMW, pero sí que se muestra más ágil que otros rivales, con cambios de aplomo suaves y rápidos.

Cuando le buscamos las cosquillas, los sistemas de asistencia y seguridad actúan con contundencia, pero sin brusquedad. De hecho, dichos asistentes son los mismos que están disponibles en los otros modelos más lujosos de Volvo, por lo que viene muy equipado en este aspecto, tanto de serie como con el Paquete Intellisafe opcional.

La suspensión es independiente en las cuatro ruedas, recurriendo a un sistema McPherson delante y a un sistema multibrazo detrás. A fin de que sea el cliente el que decida qué enfoque busca en su XC40, hay disponibles tres tipos de configuración para la suspensión: de serie; deportiva, más firme gracias a muelles, amortiguadores y barras estabilizadoras diferentes; y la denominada Four-C, con amortiguadores de respuesta variable regulados electrónicamente.

Su buen hacer dinámico también es culpa de la dirección de asistencia eléctrica, la cual no cuenta con desmultiplicación en función de la velocidad, pero logra un gran compromiso entre confort y agilidad. Es suficientemente rápida como para divertirnos enlazando curvas con seguridad, permitiendo al modelo cambiar de trayectoria con rapidez.

Sin embargo, en esta ocasión su asistencia me ha parecido mucho más notable que cuando me puse al volante de un D4 AWD hace algunos años, momento en el que alabé su tacto. En esta ocasión me ha parecido excesivamente blanda para practicar una conducción más dinámica y con una palpable ausencia de feedback al aumentar el ritmo.

Fuera del asfalto, el XC40 goza de buenas cotas que garantizan no rozar los bajos al superar obstáculos. Hablamos de unos ángulos de 21,7º -entrada-, 30,4º -salida- y 21,9º -ventral-, todo ello acompañado de una altura libre al suelo de 211 mm y una profundidad de vadeo de 450 mm. Con la tracción total y unos neumáticos adecuados puede hacer sus pinitos.

Los frenos son sencillamente dosificables y eficaces incluso si abusamos un poco de ellos. La marca ha recurrido a discos ventilados de 345 milímetros en el eje delantero y discos macizos de 340 milímetros en el trasero.

Equipamiento y precio

Los niveles de terminación son los denominados Momentum Core, Momentum, Momentum Pro, Inscription y R-Design, además de los Inscription Expression y R-Design Expression para las versiones Recharge. En seguridad, todos incluyen los controles de tracción y estabilidad, múltiples airbags, frenada automática en ciudad, aviso pre-colisión, asistente al arranque en cuestas, lector de señales de tráfico, detector de fatiga y asistente de cambio de carril.

También de serie en los Momentum Core son el climatizador manual, cuatro elevalunas eléctricos, barras de techo, llantas de aleación de 17 pulgadas, control de velocidad con limitador, asiento posterior abatible por partes, ordenador de viaje, sistema de sonido con pantalla de 9“, bluetooth, USB, volante multifunción en piel o espejo interior fotosensible.

Los Momentum añaden a lo anterior la climatización bizona, sensores de aparcamiento traseros, apliques decorativos específicos en interior, sistema de sonido de alto rendimiento, selector de modos de conducción, llamada de emergencia, barras de techo cromadas, ajuste lumbar en asientos delanteros, instrumentación digital de 12,3 pulgadas y llantas de 18”.

Los Momentum Pro suman apertura de puertas sin llave y manillas de las puertas con iluminación inferior, luces antiniebla en paragolpes delantero, portón eléctrico, navegación Sensus Navigation, smartphone integration y sistema de sonido alto Rendimiento con USB y pantalla táctil en color de 9 pulgadas.

La terminación Inscription cuenta con inserciones de madera, tapizado mixto tela/piel con asientos más envolventes, iluminación interior, alfombrillas específicas, tubos de escape escondidos, cojines asientos delanteros extensibles manualmente, cubrecárter pintado en plata mate (delantero y trasero), consola central oscura y otros detalles exclusivos.

Por último, los R-Design incluyen el paquete deportivo exterior, llantas de aleación de 18 pulgadas diamantadas, suspensión deportiva, doble salida de escape cromada, barras de techo en negro, asientos deportivos extensibles, pedales deportivos, mando a distancia en cuero, volante y alfombrillas R-Design, así como parrilla frontal específica, entre otros.

Si comparamos el modelo más básico con los rivales citados en la introducción, veremos que es el XC40 es el más barato de entre todos ellos, sin prejuicio de que hablemos de un crossover de precio elevado. En España, los precios recomendados de toda la gama del Volvo XC40 2020 sin descuentos ni promociones son los siguientes:

Motor Momentum Core Momentum Momentum Pro Inscription Ex. Inscription R-Design Ex. R-Design
T2 129 CV 6MT 31.450 € 33.336 € 35.348 € 37.926 € 38.240 €
T2 129 CV 8AT 33.713 € 35.600 € 37.612 € 40.190 € 40.504 €
T3 163 CV 6MT 33.950 € 35.836 € 37.848 € 40.426 € 40.740 €
T3 163 CV 8AT 36.213 € 387.100 € 40.112 € 42.690 € 43.004 €
D3 150 CV 6MT 34.350 € 36.236 € 38.248 € 40.826 € 41.140 €
D3 150 CV 8AT 36.613 € 38.500 € 40.512 € 43.090 € 43.404 €
D3 150 CV 8AT AWD 39.128 € 41.015 € 43.027 € 45.605 € 45.919 €
B4 197 CV 8AT 41.000 € 43.012 € 45.590 € 45.904 €
B4 197 CV 8AT AWD 43.515 € 45.527 € 48.105 € 48.419 €
B5 250 CV 8AT AWD 47.450 € 49.462 € 52.040 € 52.354 €
T4 Twin Recharge 211 CV auto. 45.250 € 49.606 € 47.900 € 50.320 €
T5 Twin Recharge 261 CV auto. 46.350 € 50.706 € 49.000 € 51.420 €
P8 Recharge 408 CV AWD Próximamente

  • Diseño llamativo, juvenil, con personalidad propia y personalizable.
  • Pantalla del salpicadero con excelente interfaz por fluidez y gráficos.
  • Calidad visual y al tacto de los materiales muy buena, superior a algunos Mercedes-Benz y Jaguar.
  • Gran equilibrio entre confort y dinamismo. Es ágil, con reacciones seguras que mantienen todo bajo control y casi igual de cómodo que sus hermanos mayores.
  • Acertada combinación motor-transmisión, pero si sueles viajar muy cargado se te quedará algo justo.
  • Refinamiento, aislamiento y sonoridad de la mecánica de 10 para tratarse de un tres cilindros.

  • Las unidades bien equipadas y más ‘pintonas’ tienen un precio elevado. Aun así, es ligeramente más barato que sus competidores.
  • Solo 2.000 euros más barato que un T3, el cual ofrece unas prestaciones notablemente mejores con unos consumos prácticamente idénticos.
  • El cambio automático carece de levas y su comportamiento en términos dinámicos queda por detrás de sus rivales. Eso sí, es excelente para una conducción tranquila.
  • La pantalla del salpicadero aglutina mucha información, por lo que requiere de un período de aprendizaje y es muy sucia, además de sustituir a excesivos botones como los del clima.
  • Dirección poco informativa y más bien blanda para practicar una conducción “alegre”.

Galería de imágenes


Deja un comentario