¿Qué podía salir mal?

Sobre la fina línea que separa un asfalto para neumáticos de seco y otro para gomas de mojado, McLaren perdió el domingo una victoria casi segura en el GP de Rusia a tres vueltas del final. En esas circunstancias, los ingenieros sugieren pero son los pilotos los que juzgan al volante y deciden qué ruedas utilizar. El muro de Woking propuso cambiar al intermedio, Lando Norris pensó que podría completar las últimas cuatro vueltas de la carrera con un poco de lluvia. Cuando paró Hamilton en la vuelta 49 de 53, pensaban que habían asegurado el triunfo. Tres curvas más tarde, el joven y talentoso inglés era un sparring y el campeón, que se dejó guiar por su equipo, volaba con los Pirelli intermedios y le adelantaba sin dificultad.

En McLaren no se señala con el dedo ni se buscan conclusiones a toda prisa, es una de las señas culturales del equipo de Andreas Seidl. En los próximos días analizarán qué les llevó a tomar la decisión de no cambiar ruedas y, sobre todo, a no enmendarla a tiempo. Hubo tiempo: había que parar en la vuelta 47 (Bottas o Raikkonen, entre quienes más remontaron; se podía en la 48 (Verstappen y Sainz lograron así al podio) y aún era posible en la 49 (Hamilton). Lando lo hizo en la 51, con todo ya perdido. En caliente, parece evidente: el piloto no lo vio claro y la enorme ventaja sobre el resto del pelotón, de casi medio minuto, le animó a defenderse en la pista. Los ingenieros no esperaban que en cuestión de segundos, la climatología diera un vuelco a la carrera. El radar meteorológico que seguía Mercedes sí acertó con la tormenta.

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Lando Norrin (McLaren MCL35M). Sochi, Rusia. F1 2021.
Glenn Dunbar

«Estoy descontento, devastado. Decidimos seguir fuera y lo mantuvimos. Fue un error al final, pero tomé la decisión tanto como el equipo. De hecho, es más bien que ellos pensaban que debía parar y yo decidí quedarme fuera, así que fui me decisión. Pensaba que era lo correcto. Me dijeron que la lluvia seguiría igual y con la misma cantidad, habría sido la decisión correcta no parar. Pero luego fue a más y eso nos cogió», dijo Norris, séptimo en meta. Con el cuarto de Ricciardo, McLaren salva el fin de semana y suma más puntos que Ferrari para defender el tercer puesto en constructores. Pero tan cerca de la segunda victoria consecutiva, no es consuelo.

Seidl, al frente del equipo, prestará «atención a la decisión de seguir con slicks con Lando cuando se cambió a Ricciardo relativamente pronto. Hay decisiones complejas que se deben tomar cuando empieza a llover y nunca es fácil». Los ánimos en el garaje, en cualquier caso, estaban por los suelos el domingo a la hora de recoger y ensamblar los materiales, y enviarlos a Estambul. Zak Brown lo siguió todo desde California, porque el CEO de McLaren Racing asistió al final de la IndyCar. Y para más inri, su piloto, Pato O’Ward, abandonó a las primeras de cambio y se quedó sin opciones de disputar el título en Long Beach. Dos semanas después de tocar la gloria con el doblete en el GP de Italia, la F1 mostró su peor cara al segundo equipo más laureado de siempre.

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