Sainz se da un homenaje

Sábado de emociones fuertes en Sochi que tuvo un diluvio, un héroe sobre el asfalto deslizante y un final de Q3 para ponerse en pie. McLaren, Ferrari y Williams al frente, como en los viejos tiempos, después de la enorme pole de Lando Norris y la no menos enorme segunda posición de Carlos Sainz. El madrileño logró en Rusia su mejor posición de siempre en una clasificatoria de F1. Como todos al final, cambió el neumático intermedio por el blando con un solo intento por delante, una apuesta arriesgadísima.

Voló sobre una trazada difícil, resistió trallazos del SF21 en un tercer sector que seguía para ruedas de agua como si llevara los derrapes en la sangre, qué cosas. Se plantó primero en la tabla de tiempos con el cronómetro a cero y podía ser el gran día… pero el McLaren de Lando le batió con cinco décimas de renta fraguadas, precisamente, en el sector final. Pura lógica: si la pista mejora, encuentra las condiciones ideales el último en cruzar la meta. Aun así, no es una mala posición de partida porque en Sochi la pole está envenenada, hay mucha distancia hasta alcanzar la primera frenada y los rebufos juegan un papel fundamental. Sainz tiene ventaja sobre Norris y Russell, tercero brillante, con respecto a los dos viejos amigos.

Sainz había sufrido antes, pasó la Q2 por 50 milésimas. Con la pista en peores condiciones y las ‘gomas’ verdes de Pirelli en escena, el que estaba fuera de sitio, para bien, y dando un recital era… Fernando Alonso. Brilló el asturiano con un tercer puesto en la segunda clasificatoria y era cuarto al inicio de la Q3. Pero cuando Russell apostó por el slick, todos le siguieron y el Alpine, que iba a la contra, perdió su momento de forma. Alonso fue sexto finalmente, que aun así es su mejor resultado un sábado en lo que va de temporada. Aspira a buenos puntos, aunque tiene detrás un Mercedes, el de Bottas, más los dos Red Bull enfurecidos, con Checo noveno.

El protagonista de la clasificación, para mal, fue Lewis Hamilton. Era poleman en todos los escenarios posibles y había liderado las primeras sesiones cuando golpeó las protecciones del pit-lane. Se dirigía al garaje para montar los neumáticos de seco y partió su alerón. Como el equipo no estaba preparado, perdió segundos valiosos (y ralentizó a Bottas) y luego no tuvo tiempo suficiente para calentar los neumáticos y buscar su mejor vuelta. De hecho, cometió un error más tarde y tocó las barreras con el alerón trasero. Un despropósito de quien sí siente la presión, el aliento del rival, y eso que Verstappen se había quitado el mono media hora antes. Lewis quedó cuarto.

Verstappen remonta desde el fondo de la parrilla

Porque el neerlandés, mientras tanto, lo vio todo por televisión. Dio una vuelta no cronometrada en la Q1, se bajó del coche y se quitó el mono. Sale desde el fondo de la parrilla por haber cambiado el motor y es un domingo para limitar pérdidas y llegar al final de la temporada con una mecánica poco fatigada. Lidera el Mundial con cinco puntos de ventaja que pueden ser insuficientes dentro de unas horas. Pero este domingo (14:00 horas CET, Dazn F1) si salva el envite, si remonta lo suficiente o si Hamilton no es capaz de capitalizar el mejor fin de semana posible para sus intereses, alguien habrá dado un golpe en la mesa. La lluvia no debería interferir en la carrera. Y, visto lo visto, Max no está tan lejos ya de su gran rival por el título.

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